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¿Estás cuidando tu piel de manera correcta? En este nuevo artículo de Face Up te contaremos todo sobre el skincare, para que puedas crear tu rutina de autocuidado y seguir los pasos correctos para ver a tu piel en su mejor momento, todos los días.

¡Acompáñanos!

Skincare: ¿Qué significa y en qué consiste?

productos de skincare

La palabra ‘skincare’ se ha vuelto sumamente popular, pero… ¿qué significa? Mientras skin se traduce como piel, care es la palabra en inglés para cuidado. Así, el skincare engloba todas aquellas estrategias para el cuidado de la piel que una persona puede poner en práctica. Generalmente, estas ‘estrategias’ toman la forma de rutinas, que incluyen (como toda buena rutina) determinados pasos a seguir.

Esta fuerte tendencia pone sus reflectores sobre el cuidado de la salud de la piel y nos enseña que la belleza está estrechamente vinculada con los hábitos saludables. Limpiar, hidratar y proteger el rostro son acciones que, frente al espejo, se harán evidentes en la forma de una piel suave, fresca y radiante.

Cada rutina de skincare es única

Algo que debes tener muy presente al momento de iniciarte en el mundo del skincare es que cada persona requiere de productos específicos. ¿Por qué específicos? Porque cada piel es distinta, y, por lo tanto, necesita de cuidados puntuales. Allí radica la importancia de personalizar una rutina de skincare, y, quizás, este sea el principal motivo de su encanto.

Antes de empezar, conoce tu tipo de piel

Sabiendo que la función del skincare es equilibrar el rostro, es del todo importante identificar qué tipo de piel tienes. Existen las pieles normales, mixtas, grasas y sensibles, y cada una de ellas necesita de cuidados puntuales para encontrar su balance. Así que, en primera instancia, evalúa las características de tu cutis y determina qué clase de rutina resulta más beneficiosa.

Una vez cumplido este primer requerimiento, ¡puedes empezar a planificar tu estrategia de skincare!

Pasos para una rutina de skincare

Conocer el paso a paso te ayudará a aplicar mejor los productos que elijas obteniendo de ellos un máximo beneficio. No es lo mismo aplicar un hidratante con la piel limpia que hacerlo sin remover los residuos presentes en tus poros. El producto no se absorberá de la misma manera y probablemente estarás perdiéndote de mucho.

Para que tu rutina sea eficaz en un 100% debes recordar que se trata de un procedimiento: cada paso determinará el éxito del siguiente.

Así, una rutina de skincare básica debe respetar el siguiente orden:

1. Limpieza

limpieza facial

Este paso es sumamente importante para que los demás funcionen correctamente. Es necesario limpiar todos aquellos residuos que se hayan depositado en tu rostro durante el día y la noche.

Estamos constantemente expuestos a la contaminación, el polvo, e incluso los restos de maquillaje y el sebo que la piel produce naturalmente, que pueden permanecer en tu piel obstruyendo los poros. Una buena limpieza es básica para eliminarlos. Para esto, puedes utilizar productos – siempre acordes a tu tipo de piel – como agua micelar y limpiadores faciales testeados dermatológicamente.

Muchas aguas micelares no requieren enjuague, sin embargo, procura revisar el envase para asegurarte de ello. Puedes aplicarlas con un algodón y hacer suaves masajes sobre tu rostro para eliminar restos de maquillaje y suciedad.

El limpiador – sea en jabón, en gel o en crema – debe aplicarse sobre el rostro con movimientos circulares (siempre gentiles) y retirarse con agua fresca.

Ten en cuenta que, en caso de utilizar ambos (esto se recomienda para las pieles mixtas y grasas) el agua micelar debe siempre ir antes que el limpiador.

#Opcional – Exfoliación (de 1 a 2 veces por semana)

Si bien este paso no forma parte de una rutina básica, se recomienda utilizar exfoliantes (no nos cansaremos de decirlo: ¡acordes a tu tipo de piel!) para eliminar las células muertas y limpiar el rostro en profundidad. Esto te ayudará a reducir la presencia de puntos negros y granitos.

1 o 2 veces por semana será suficiente para lucir una piel fresca, limpia y renovada.

#Opcional – Mascarillas

Las mascarillas son una opción excelente para un buen día de spa casero. Puedes aplicarlas luego de la limpieza y de la exfoliación y antes de la hidratación.

Existen mascarillas tan variadas como personas en el mundo: las encontrarás de tela, de arcilla, con colores y motivos divertidos. La función de las mascarillas faciales es satisfacer una demanda específica de la piel. Mientras algunas sirven para hidratar, otras serán muy útiles para aportar luminosidad, calmar, reafirmar y tratar problemáticas como el acné.

Es muy (muy, muy) importante que revises en el empaque el tiempo que debes dejarla sobre tu piel, ya que si te excedes podrías estar irritándola.

¡A disfrutar de un momento de autocuidado!

2. Hidratación

La hidratación es un paso que no podemos omitir en ninguna rutina de skincare. Un buen hidratante sella la humedad y evita que los productos previamente aplicados se evaporen de tu piel. Nuevamente, elige un hidratante cuya fórmula sea sumamente cuidada y se adapte a tus necesidades específicas.

Generalmente encontramos hidratantes en dos versiones: para el día y para la noche. Mientras los primeros son más suaves y ligeros, los segundos se caracterizan por ser un tanto más densos para promover su absorción durante toda la noche. Sin embargo, en el mercado existen productos que puedes utilizar en cualquier momento del día, sin distinciones. ¡Depende de ti!

3. Protección

protector solar

El último paso de una rutina de skincare básica es la protección, ¡y es innegociable! Tu piel necesita protegerse de los rayos UV, la contaminación ambiental y otros factores que pueden acelerar el envejecimiento y afectar seriamente su salud en el corto y en el largo plazo.

Un protector solar hará mucho por ti en este aspecto. Procura utilizar un protector específicamente formulado para el uso facial, ya que los corporales podrían resultar demasiado densos.

Recomendamos aplicar protector solar todos los días, sin importar si te expones al sol o no. Se ha comprobado que las ventanas no bloquean los rayos UV, por lo que la luz solar indirecta también puede resultar nociva para tu piel. Así que, ya sabes: ¡a protegerla!

Aplica tu protector solar como último paso y procura retocarlo durante el día, cada 2 o 3 horas, ya que el efecto protector irá disminuyendo.

¡Hemos llegado al final de nuestro artículo dedicado al skincare! Esperamos que lo hayas disfrutado a lo grande y que puedas aplicar estos tips en tu día a día para mantener tu piel sana y radiante.

Creemos firmemente que la rutina de skincare es un momento que te dedicas a ti mismo/a. Un hábito de autocuidado que disfrutarás muchísimo y que puede convertirse en una de tus partes favoritas del día.

¡Conversemos! ¿Ya tienes una rutina de skincare? ¿Cómo es tu tipo de piel y qué productos utilizas para mantenerla sana? ¡Te esperamos en la sección de comentarios! Nos encantará conocerte mejor.

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