La aplicación de toxina botulínica en axilas es un tratamiento médico diseñado para controlar la hiperhidrosis o sudoración excesiva. Este procedimiento está indicado para personas que buscan reducir la producción de sudor cuando los desodorantes convencionales no son suficientes. En nuestra clínica aplicamos un método de valoración previa donde analizamos tu tipo de piel y grado de sudoración para adaptar la sesión a tus necesidades específicas.

La sesión dura aproximadamente 50 minutos y se realiza en consultorio. Primero limpiamos y delimitamos la zona a tratar para aplicar microinyecciones muy finas en los puntos clave de la axila. La toxina actúa bloqueando de manera temporal las señales nerviosas que estimulan las glándulas sudoríparas, lo que disminuye gradualmente la transpiración en el área tratada.

Este tratamiento es ideal para quienes sienten incomodidad por las manchas de sudor en la ropa o el exceso de humedad constante. No requiere tiempo de incapacidad, por lo que puedes retomar tus actividades cotidianas al salir de la cita. Es una alternativa segura y efectiva para mejorar tu comodidad personal y seguridad en cualquier época del año.
Los cambios comienzan a ser visibles durante los primeros días después de la aplicación y su efecto suele mantenerse por varios meses. Como cada cuerpo procesa el producto a su propio ritmo, realizamos un seguimiento cercano para evaluar tus resultados y planificar futuras sesiones de mantenimiento según tu evolución.

